Los precios de los centros privados superan los 700 euros en las grandes ciudades, rebasando ya el 30% de los ingresos por hogar en plena crisis demográfica
«Me encanta ser madre y hay veces que he pensado en tener otro incluso siendo madre soltera, pero el problema es el coste de la guardería». Si Marta (37 años) tuviera un segundo hijo, tendría que solapar el gasto del colegio de su primera con, nuevamente, el gasto de la guardería en Madrid. Y no es poco. El coste base del centro privado es de hasta 550 euros, pero al ser madre soltera y tener que cumplir una jornada de 40 horas, debe pagar un horario ampliado que añade 100 euros extra al mes. Eso sin contar el verano (julio-agosto), cuando debe sumar los summer camps -prácticamente obligatorios para la conciliación laboral- que alcanzan entre 800 a 900 euros al mes. «Es inviable. La limitación de la guardería llega a plantearte no aumentar la familia», reconoce.
En el mejor de los casos, podría pensar que la solución sería una plaza en un centro público, donde la escolarización de 0 a 3 años es gratuita. Pero el Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, ofrece un total de 4.131 plazas para el nuevo curso y, aunque añade 16 más, no son suficientes para las más de 7.200 familias que quedaron fuera el año pasado. Y una de ellas fue Marta: «Al final va por renta. El año pasado me quedé en el número 18». Quienes alcanzan a una plaza, tienen que pagar aparte servicios como el comedor, el horario ampliado, la matrícula o el material escolar. Así, el precio medio ronda entre los 100 a 400 euros, según Welpay.
Foto: Marta, madre monoparental de 37 años, en su vivienda en Madrid. Javier Barbancho