En verano muchas personas se enfrentan al problema de la conciliación tanto por el cuidado de los niños como por el vacío asistencial que sufren muchos mayores por el cierre de servicios a los que acuden durante todo el año.
El final del curso escolar ha llegado y millones de madres y padres se enfrentan un año más al problema de la conciliación en verano, una preocupación que está en el día a día de las familias pero que en estas fechas se convierte en una pesadilla.
Alianza por la Crianza denuncia la indefensión y soledad que sufren las familias a la hora de afrontar la atención de sus hijos cuando las clases han finalizado y la necesidad de poner en marcha de manera urgente medidas de conciliación efectivas.
Las cinco entidades que conforman dicha Alianza (Save the Children, Federación Española de Familias Numerosas, Federación de Familias Monomarentales, Asociación de Madres Solteras por Elección y Unión de Asociaciones Familiares) consideran que el modelo actual de conciliación carece del apoyo público que realmente necesita. «Casi todas las familias tienen problemas para conciliar pero las hay que lo tienen más difícil. Las numerosas, `monomarentales´ o migrantes son las grandes afectadas», explica la portavoz.